Ahora el Torito conminó en su "bunker" a un grupo de sus vocingleros con el propósito de desacreditar nuestro accionar en los medios de comunicación, una torpe estrategia...
Como es posible que Darío Cruz Holguín, manager de Héctor Acosta "El Torito", en vez de reflexionar con su representado sobre cuestionamientos en todas las direcciones constructivos, se despache con una serie de justificaciones alegando que hemos sido desconsiderados con nuestras críticas.
Y traigo el asunto a colación a propósito de la carta que ha enviado a algunos medios el propio Cruz Holguín, prácticamente desautorizándonos sobre los planteamientos que hemos hecho acerca de la sobre-exposición del merenguero en la prensa y que de alguna manera esto provocaría que su imagen se abarate.
Miren con lo que se tiene uno que enfrentar por dar un sano consejo nada más, como otros que hemos externados sobre la figura de "El Torito" y otros artistas, siempre en el plano profesional, nunca personal.
Afirma el "manejador" que en nuestras expresiones han habido "sañas" y no reparan en el hecho de que hemos sido abanderados de la proyección profesional de "El Torito", junto a otros compueblanos suyos como los colegas periodistas Tony Brito, Miguel Hernández y Santiago -Pito-Acevedo, Carlos Brito y el locutor Nelson Castillo, por citar algunos nombres.
Cómo puede afirmar Darío Cruz Holguín que para nuestras críticas no hemos tomado en cuenta que con "El Torito" compartimos el mismo lar natal si el propio artista no ha tenido esa misma consideración y en cambio frente a sus "canchanchanes" de la capital ha subestimado el desempeño profesional de sus "coterráneos" como los dos Brito, Hernández, Acevedo, Castillo y de igual forma también me inscribo en esa lista.
Pero aclaro, el asunto no se trata de eso, sino que la actitud ahora asumida por el "equipito" de "El Torito" nos manda un mensaje que el cantante de Bonao es un ser intocable y por demás un fenómeno con perfecciones en todo el sentido de la palabra al que está prohibido señarle.
Hasta Toño Rosario y Rubby Pérez han salido a relucir en el asunto al señalar que no soy capaz de mirar los errores de esos dos artistas por el hecho de que trabajo para ellos. Pero por Dios! ¿será un chiste?
Prefieren reunirse en su "bunker" y tratar de activar una campaña a toda vista de descrédito hacia nuestro trabajo, una torpe estrategia que no me quita el sueño, porque reitero el planteamiento que hacía el otro día, que soy como Bruce Willis, "duro de matar".
Pero respetando el sagrado derecho de la réplica, por iniciativa propia reproduzco la misiva que envió Darío Cruz Holguín a algunos sitios de internet.
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