El cantante guatemalteco dice no quiere irse de Santo Domingo, pero esa misma opinión no la tuvo de Puerto Rico, donde le entraron "como a la conga".
No digo yo que Ricardo Arjona se revele con una fascinación por República Dominicana si contrario a lo que he leído y escuchado aquí en Puerto Rico no le fue muy bien al cantante guatemalteco, en los días que realizó sus conciertos antes de viajar a Quisqueya.
En Borinquen le dieron "hasta con el cubo del agua" a Arjona. Le cuestionaron su hostilidad con la prensa y recibió duras críticas porque supuestamente dejó esperando a una fundación de niños con cáncer, para la cual participaría en un torneo benéfico de golf pero dizque prefirió irse a otro campo a jugar con unos "canchanchanes" suyos.
Al artista lo tenían tan en la "picota" que de tres conciertos programados en Puerto Rico solo ofreció los dos primeros y al día siguiente, como si adelantara su viaje, hizo "patitas" para Santo Domingo, donde al parecer encontraría su paraíso anhelado.
Pues a diferencias de la llamada "Isla del Encanto", que no se comportó de manera tan "encantadora" como él esperaba, en suelo dominicano le esperaron con los brazos abiertos y hasta logró aparentemente "tumbarle el pulso" al empresario Saymond Díaz, quien lo había demandado por incumplimiento de contrato.
Y aunque Saymond no logró prosperar en sus propósitos de colocarle a Ricardo Arjona un impedimento de salida por la vía legal, ya el cantante hasta le ahorró esa molestia porque él mismo declaró que no quiere irse de Dominicana por lo emocionado que se sintió al ver que sus dos conciertos en Santo Domingo y Santiago lucieron abarrotados hasta el tope.
Dirá Arjona, "y quién es loco para irse de República Dominicana, el país de las maravillas!!!".
































