Cuidado con la alfombra del Soberano

Muchos han tomado la alfombra roja de Premios Soberano como una simple pasarela para exhibir modas y vestidos. 
El mal desempeño de algunos de los conductores de la alfombra de Premio Soberano fue muy notorio.
Este año se pudo observar como el concepto de la misma ha sido desvirtuado, y en vez de desfile, lo que hubo fue un amontonamiento de gente  en ella, estacionados todos, sin moverse, cherchando y buscando cámara.
Entre ellos algunos infiltrados que se hacían selfies con los artistas.
No había flujo. Aquello parecía un mercado persa...
La falta de agilidad y fluidez obra en el sentido de provocar un efecto dilatador, que con el tiempo que envuelve el evento en general, tiende a ser perjudicial por sus efectos infartantes.
A la alfombra roja hay que prestarle mucha atención, porque se puede convertir a una alfombra mágica voladora, como la de los cuentos de Las Mil y Una Noches.
Joseph Cáceres /Merengala