Un Grammy Latino sin Romeo Santos

Es evidente que a la premiación tanto en su show como en el rubro de nominados le hizo falta un Romeo Santos, el artista de mayor popularidad en estos momentos pero la academia ignoró injustamente por segundo año sus propuestas discográficas. 

Tras desfilar anoche por la alfombra verdedel Grammy Latino con su ahora esposa, la modelo Shannon de Lima, el cantante Marc Anthony no permitió que un presentador de Univisión lo entrevistara. 
Siguió caminando y llegó a decir que "ha sido un año increíble". 
Sin embargo, el animador no pudo ocultar su cara de asombro por el desplante y la prisa del puertorriqueño en medio de la transmisión en vivo.
El dúo entre Carlos Vives y Marc Anthony fue desastroso. Los cantantes se unieron en el tema "Cuando nos volvamos a encontrar" y el público no podía creer lo que estaba escuchando. 
Parecía que no ensayaron, puesto que se escuchaban asfixiados, desafinados y hasta roncos. 
La música estaba demasiado alta y Vives, opacado por el registro de Marc, terminó riendo de forma desesperada en medio de la presentación. De inmediato, el desfile de burlas invadió las redes sociales mientras varios cibernautas consideraron que se trató de un dúo de gatos en karaoke.
A juicio de cibernautas, cosas que compartimos, el Grammy Latino se desarrolló en el marco de un espectáculo que no superó al pasado, pese a brillantes actuaciones de Ricky Martin, Pitbull y Camila. 
Lo nunca visto sucedió al cierre y fue la colocación de un VTR con la actuación de Enrique Iglesias y el grupo Gente de Zona en un concierto en Madrid, que se mezclaba con la irrupción de bailarinas en el escenario del Grammy Latino, en el Metro Goldwyn Mayer (MGM) Gran Garden Arena en Las Vegas.  
Si hacen eso en un premio como El Soberano, se comen vivo a los organizadores, pues se puede admitir que algunos artistas hagan playback mientras simulan cantar en eventos como este, pero de ahí a incluir un número musical grabado, de verdad que se pasaron. 
El guión fue otro punto que no favoreció a la edición número 15 del Grammy Latino, rutinas desabridas de los anfitriones de la gala no lograron provocar la gracia en la audiencia. 
Es evidente que a la premiación tanto en su show como en el rubro de nominados le hizo falta un Romeo Santos, el artista de mayor popularidad en estos momentos pero la academia ignoró injustamente por segundo año sus propuestas discográficas. 

Los triunfadores 
Le tomó más de una década volver a ganar pero lo hizo por partida triple: Enrique Iglesias arrasó el jueves en los Latin Grammy con tres premios que incluyeron canción del año por el megaéxito "Bailando", mientras Calle 13 rompió el récord y se impuso como el artista más premiado en la historia de los galardones, con 21.
Junto con los cubanos Descemer Bueno y Gente de Zona, Iglesias conquistó también los rubros de mejor canción urbana y mejor interpretación urbana, categorías en las que también se medía Calle 13.
Pese a sus numerosos éxitos en la radio el superastro español, quien agradeció sus premios en un video transmitido en vivo desde París, sólo había ganado un Latin Grammy en 2003, hace más de una década.
"Qué noche, ya dos Latin Grammys. Estoy aquí en París esperando más noticia", escribió en Twitter desde la capital francesa, donde se encontraba de gira, antes de enterarse del tercero, que agradeció en vivo vía satélite.
Calle 13, que históricamente ha arrasado en los Latin Grammy con cada uno de sus discos, se tuvo que conformar con dos de los nueve gramófonos a los que aspiraba: mejor álbum de música urbana por "MultiViral" y mejor canción alternativa por "El aguante". 
Aun así rompió la marca previa de 19 premios que compartía con Juanes.