Murió la Duquesa de Alba



Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, mejor conocida como la Duquesa de Alba, ha muerto la mañana del jueves (20/11) a los 88 años en el palacio de Dueñas, en Sevilla, la ciudad en la que vivió sus últimos años.
Falleció a consecuencia de problemas de una neumonía derivada de una gastroenteitis, que se complicó con arritmia cardiaca.
Se trata de la mujer con más títulos nobiliarios en el mundo y de la heredera de la Casa de Alba, una de las principales de la nobleza española y poseedora de un enorme legado patrimonial y cultura.
La noticia de la muerte fue anunciada públicamente por el alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, dado que este Ayuntamiento se va a encargar de la organización de parte de las pompas fúnebres. "Doña Cayetana siempre llevó a Sevilla en el corazón y por eso permanecerá para siempre en el corazón de Sevilla. Descanse en paz", decía el regidor en un tuit.
La familia -los seis hijos de la duquesa; su actual marido, Alfonso Díez, además de sus nietos- estaban reunidos en el Palacio de Dueñas al momento del fallecimiento de la Duquesa, quien según el sacerdote Ignacio Jiménez Sánchez-Dalp, confesor de Cayetana, su vida se fue apagando poco a poco y murió en paz.
La capilla ardiente se ha abierto a las 14.10 de este jueves, y cerrará a las once de la mañana del viernes. Luego se ofrecerá una misa en la catedral de Sevilla, donde será el funeral y donde se espera que unas 70 mil personas circulen para despedirse de la aristócrata.
El cuerpo de la Duquesa de alba será incinerado.