De como Wilfrido entró a la Fania


Se ha estado hablando del recurso que usa alguna gente de aparentar que está recibiendo ofertas de la competencia para de ese modo conseguir un aumento de sueldo o un mejor contrato de la empresa donde se encuentra.
Ese recurso es tan viejo, que ya tiene barba...
Recuerdo que lo usaban las orquestas de El Show del Mediodía, en la época de la llamada "Guerra de las Papeletas" que había desatado Leonel Almonte con El Sabroshow en Rahintel, bajo la producción del difunto Milton Peláez.
Se inventaban que estaban recibiendo ofertas de El Sabroshow para sacarle ventajas al Show del Mediodía.
Lo usó también Wilfrido Vargas cuando quería entrar a formar parte de la Fania, en la época en que era el más importante sello disquero de música latina.
Wilfrido soñaba con formar parte de Las Estrellas de Fania, la agrupación de músicos todos estrellas, con lo cual consideraba su consagración definitiva.
Puedo hacer la historia, porque sin darme cuenta tuve que ver con el proceso para que esa negociación se produjera.
Se habían iniciado gestiones para que Wilfrido ingresara a la Fania.
Los meses pasaban, y nada de lograr una respuesta definitiva a una propuesta que dormía en una gaveta.
Imaginense, en una entidad salsera con tantas estrellas, no sería fácil darle entrada a una figura del merengue como lo era Wilfrido Vargas.
El merengue como que no cabía en ese grupo...
Pero el estaba empecinado en lograr el acceso a la compañía de Jerry Masucci, para situarse a nivel de los grandes, como Celia Cruz, Héctor Lavoe, Ismael Miranda, Bobby Rubén Blades, Willy Colón, Larry Harlow, Johnny Pacheco, Tito Puente, es decir toda la crema y nata de la música latina.
Wilfrido no es tonto y ha sabido siempre mercadearse muy bien.
Pero los meses pasaban y se desesperaba.
Fue cuando decidió hacer una jugada maestra.
Wilfrido me dió la "primicia" de que estaba recibiendo ofertas del sello RCA para entrar a formar parte de su catálogo con un jugoso contrato con la multinacional del disco.
Hice la publicación señalando que Wilfrido estaba estudiando la oferta y que se daba por seguro que la aceptaría.
Como el periódico El Nacional circula en Nueva York, se le hizo llegar una copia de la columna a una secretaria dominicana que había en la Fania, cuyo nombre me voy a reservar, porque se trata de una figura muy conocida.
Esa secretaria, cómplice de la trama, de manera aparentamente inocente, como quien no quiere la cosa, puso la columna en el escrito al empresario cubano Víctor Gallo, que era el encargado de negocios de la Fania.
Y efectivamente, el hombre mordió el anzuelo.
Al leer la publicación ordenó que se llamara inmediatamente a la oficina de Wilfrido Vargas en Santo Domingo para formalizar su contratación.
Victor Gallo no iba a dejar que la RCA se llevara al artista, y así fue que Wilfrido logró dar ese paso importante en su carrera al convertirse en una de las Estrellas de Fania.
Después que ya tenía todo ''amarrado'' fue que me dijo que la oferta de la RCA no era verdad; que usó la columna para meterle presión a la Fania.
Es para que vean...
En los 41 años de publicación de Arte Nacional ha servido hasta para remedio...
Por Joseph Cáceres/De sus memorias