Premios a juventud son todos una "chercha"


Está bien que todo no puede ser estático, que hay que buscar movilidad, y avanzar en la búsqueda de fórmulas que puedan conectar con el público de ahora. 
Pero como que a veces se exagera en ese afán. Por ejemplo, el Premio Juventud ha cambiado la manera de denominar sus categorías, y se observa ahora que a una cantante que se destaca en el baile se le premia con el galardón denominado ¡Qué rico que se mueve!, que este año correspondió a Shakira. 
Vemos también el premio "Lo Toco Todo" uno de los que le dieron a Prince Royce. Aparece uno a "La Voz Más Pegajosa" (Debería ser patrocinado por Coquí) Ya no es el Artista Urbano del Año, sino "Mi artista Urbano", de igual manera "Mi Artista Tropical", "Mi Artista de Rock", "Mi Ringtone", como si se tratara de una selección individual, muy personal. (Con esto de premiar el Ringtone, pudiera ser que se incluya también el premio al timbre de la casa).
También aparece "La Canción Corta-Venas". En la categoría de pop, hay un premio que se denomina "Siganme los Buenos", como si se tratara de "El Chapulín Colorado". 
Entendemos que de alguna manera se procura desmistificar el premio, despojarle de cualquier barniz de solemnidad, por aquello de que la juventud es irreverente, "loca", rompe esquema (y hasta rompecama). 
Cierto es que para establecer una conexión con la juventud es necesario articular códigos diferentes a los convencionales, que se aparten del rigor de lo establecido, de las normas y tradiciones, pero no deja de ser preocupante que en aras de lograr ese objetivo las cosas terminen convirtiéndose un relajo. De esa manera el premio Juventud, en vez de convocar al orgullo por ganarlo, es una chercha.
Otra cosa es que en esos premios se inventan categorías innecesarias con el único propósito de premiar a todo el mundo. 
El del Artista del Año, por ejemplo, lo han dividido en variantes diferentes, dizque "Voz del Momento", "El Más Pegajoso", etc, todo ello como el propósito de repartirlos en el mayor número posible de nominados para así tener contento a todo el mundo, porque todo el mundo gana. 
Lo que cada quien gana es lo mismo, pero "con yuca, guineitos o papas". 
Pero también ocurre que cuando quieren "hacer un bulto", se los entregan todos a un solo artista, como está sucediendo con Prince Royce, en interés de llevarlo al nivel del "mas galardonado". 
Pero bueno, ese es un premio gastronónimo, que sólo faltaría que le pregunten a quien lo gana el clásico "para comer aquí o para llevar?" 
No se debe olvidar que Premio Juventud, Lo Nuestro y demás "yerbas" de Univisión se reducen a un juego de entretenimiento para artistas que creen en esa "zoquetá".
Hay algo, empero, que si deberíamos atender, no vaya a ser cosa...
Joseph Cáceres/Merengala.