Lo que necesita Acroarte

La sociedad dominicana desde hace varios años ha empezado a involucionar de tal manera que ya casi nada es sorprendente para nadie, no importa la naturaleza ni dimensión de un caso en particular, ya que a diario pasan las cosas mas inverosímiles, absurdas y burdas y lejos de todo lo que se llame buenos y sanos principios.
Es así como los actos ilícitos de todo tipo campean por su fuero y al parecer esto no le importa a nadie o más bien podrá importarle pero a personas, grupos o sectores de la propia sociedad muy reducidos y lo mismo que ocurre en el seno de nuestra sociedad pasa por igual en las distintas instituciones que la conforman.
Razón por la cual observamos como se incrementan los actos impúdicos bochornosos e inmorales, es por ello que creo que la sociedad debe de forma urgente dar un giro, avanzar y caminar totalmente contrario a como lo está haciendo, la sociedad necesita un encuentro con la moral, con la verdad, con la justicia, con el amor mismo y con los principios más sanos.
Es precisamente lo que necesita Acroarte, para que pueda salir del lugar en donde se encuentra fruto del desafuero y egocentrismo de unos cuantos que han tomado el camino más fácil siguiéndole el juego a quienes han hecho de su accionar una forma de vivir lejos de los más elementales principios éticos.
Acroarte necesita ahora más que nunca renovarse, transparentarse en todo el sentido de la palabra, en este preciso momento debido a que inicia una nueva premiación porque lamentablemente el Premio Casandra ya no existe, ha desaparecido fruto de todo lo que he dicho anteriormente.
Acroarte tiene aún tiempo de convertirse en lo que hace tiempo debió ser, un gran centro cultural y propulsora del arte y el espectáculo, cosa que no ha logrado en cerca treinta años de existencia, a pesar de que quienes la fundaron fue precisamente con el propósito de unir a la clase, desarrollar la cultura, premiar y exponer lo mejor del arte nacional.
A pesar de que Acroarte se ahoga en su propio charco, todavía puede convertirse en una institución que contribuya al crecimiento, desarrollo y fortalecimiento del parnaso artístico, tanto nacional como internacional.
Aprovecho para expresar mi sorpresa con relación a la sanción de que han sido objeto los compañeros, Joseph Cáceres ex presidente en varias ocasiones de ésta institución, Aridio Castillo fundador de Acroarte, Juan Carlos Jiménez, Joseph Tavarez y Robert Sánchez.
Me parece que es una sanción inmerecida, absurda y a todas luces carente de toda base y que además de hacerse de manera sumaria y unilateral, se violentaron los derechos más elementales a los sancionados, toda vez según tengo entendido que a los mismos no se le convocó apegado a los procedimientos, de manera que estoy seguro que esa sanción se caerá, cuando pase a una segunda fase. Ahora, por qué Acroarte hace esto, cuando tiene tantas cosas a las cuales debe de prestar su atención, como es por citar un solo caso, organizar el proceso eleccionario que se acerca, que a propósito solo se ha interesado una sola persona por participar, cosa que también debe llamar la atención y a la reflexión de Acroarte,
Y es que al parecer, no reina entusiasmo e interés por la mayoría de hacer un proceso participativo, democrático y amplio en el que hayan varios candidatos, como ocurría hace algunos años atrás, qué estará pasando me pregunto, por qué hasta ahora no hay más que un solo pre candidato será que ya nadie quiere echarse ese muerto encima, es solo una inquietud.

Cesar Dalmasí
Ex Secretario General de Acroarte