Un Soberano insípido...



El opening  de premios Soberano presentó a un Don Omar que parece ser lo llevaron arrastrado, prácticamente obligado a cantar.
El reggaetonero puertorriqueño que horas antes puso a la producción de cabezas con exigencias y cambios de última hora, lució tan desabrido en sus dos interpretaciones que hasta sus más leales fanáticos lo criticaron en las redes sociales.
Un inicio demasiado insípido que incluyó a la cantante santiaguera Natti Natasha, quien casi cae por el escotillón  del escenario por donde subió Don Omar y que torpemente fue dejado abierto.
Si uno de los bailarines no la sostiene iba a ser un accidente lamentable. Ella interpretó a dúo con el boricua el tema "Dutty love".
Tanto que subestimó Don Omar a los bailarines dominicanos que los sustitutos que trajo de Puerto Rico (porque no quiso) los de aquí, lucieron al principio descoordinados.
Antes del artista, habían irrumpido en escena los presentadores del Soberano Daniel Sarcos y Fausto Mata, a quienes atropellaron con un guión tan malo (parece que lo escribió Robertico Salcedo), que su rol de anfitriones, en momentos acompañados por Luz García, no llenó la expectativa.
Fue desesperante ver y escuchar a Sarcos hacer un monólogo largo y tedioso sobre un señor llamado "Alcibiades", que al final no causó nada gracia. Cosas como estas le tumbaron el ritmo al espectáculo.
El dueto dominicano de música urbana Los Teke Teke, menospreciado horas antes por Don Omar había abierto la jornada.
Los que vimos la ceremonia completa desde fuera podemos dar fe y testimonio que sufrimos los excesos en los movimientos de las cámaras que hasta tuvimos la sensación que nos producían mareos.
Bueno, algunos preferían esta situación a tener que soportar el calor en la sala principal del Teatro Nacional, queja que las recibíamos en directo de algunos que se encontraban allí.
De hecho veíamos por televisión el sudor correrle al ganador de El Gran Soberano, Héctor Acosta "El Torito", cuando le hacían algunos enfoques.
El sonido fue atropellante sobre todo en las intervenciones musicales, algunos artistas se delataron con el play-back.
El bachatero Prince Royce intentó cantar en vivo, pero lució un tanto desafinado, eso en adición al mal sonido y una ejecución musical que iba por otro lado.
Su actuación no fue tan intensa como la que realizó en los desaparecidos premios Casandra del 2011 ¿qué pasó ahí?
Por demás, fue un espectáculo con una majestuosa escenografía pero que abusó con el recurso de la luminotecnia, exceso que aparte de provocar un sofocante calor en la sala, no permitió apreciar bien algunos detalles de los ejecutantes en escena.

Momentos buenos
Hay que resaltar que la presentación de Los Hermanos Rosario y Toño así como la del bachatero Anthony Santos fueron la tabla de salvación de la producción de René Brea.
Igual el show de los salseros David Kada, Sexappeal y Yiyo Sarante, el segmento cristiano de   Tercer Cielo, mientras la actuación del venezolano Ricardo Montaner fue de igual memorable aunque dio la impresión que un momento se le olvidaron las letras de la canción.
El problema del show era que cuando creíamos que llegaría al climax, de repente se caía.

¡Ah! esa alfombra..
Es bueno señalar que la labor de los presentadores en la alfombra roja fue más aceptable a la del pasado año.
Pero que la pantalla se fuera a negro en ocasiones y que se diera paso a un presentador y el tiro de cámara cayera en otra persona es una tarea pendiente a corregir.
Los nervios atraparon a más de uno, como  a Jenny Blanco, cuya inseguridad era tan latente que se sentía en la forma que bloqueaba a su compañero Jhoel López, quien a mi entender fue el mejor de todos en su trabajo.
En tanto, en el otro lado la periodista Magnolia Kasse, a quien se le "chispoteó" y llamó "Casandra" al premio Soberano, estuvo compartiendo con la directora de modas de la revista People en Español, Kika Rocha, la que por cierto no logró satisfacer a la gente con sus valoraciones de los atuendos en la alfombra.
Las cortas intervenciones de Raulito Grisanty, Pamela de León y Maruchy Vigil, le procuraron un buen desempeño.
Se sintió la ausencia de figuras en la pasarela como Prince Royce y Don Omar, anunciados con "bombos y platillos" como los invitados de "lujo" del Soberano.