En el Soberano un lío más allá de un pasquin



El pasquín que se puso a circular el día de la premiación de El Soberano con los supuestos ganadores y que el presidente de Acroarte  José Antonino Aybar  anunció que sería investigado, ha destapado una "caja de pandora" y una "olla de grillos".
El Departamento de Investigación de Crímenes y Delitos de Alta Tecnología de la Policía Nacional  (DICAP)  está trabajando sobre el caso, que involucra artistas, un editor de video, y hasta cronistas de arte que manejan relaciones públicas.
Desde ayer se ha dado la versión de que DICAP habría citado a un interrogatorio al cantante Vladimir Dotel, del grupo Ilegales, para interrogarlo sobre el caso.
De igual manera a un editor de video que laboraba para el productor René Brea en el premiso Soberano, quien a su vez labora con  Alberto Zayas productor del video del tema Chucuchá que no fue nominado para el premio al Videoclip del Año del grupo Ilegales.
Se le atribuye ser supuestamente el responsable de divulgar un material interno que Acroarte le suministró al productor René Brea para la producción del premio.  
Se trata del listado de los nominados que recibió Brea para la post-producción de la conferencia de prensa donde serían dados a conocer los finalistas del premio horas después de las asambleas de escogencias de Acroarte. 
Es decir, que lo del pasquín la noche del premio con los nombres de los ganadores en determinados renglones, sólo es una pata de la mesa. 
En el caso aparece una cronista  que produce un programa de televisión de noticias y comentarios de arte, quien hace las relaciones públicas del grupo Ilegales.
Ante las investigaciones que se están llevando  a cabo por parte del DICAP donde ya algunos han hablado y revelado los detalles del caso, la reacción del cantante Vladimir Dotel ha sido publicar este imagen en Instagram en el que de manera indirecta se  entiende que ataca al productor René Brea,  usando la imagen del personaje de la Rana René.
Prometemos seguir dando detalles sobre esta caso, del entramado que se ha montado en contra de la más reciente premiación del Soberano.
Por Joseph Cáceres