Atropello prensa en show de Bieber, algo viejo

Se ha cuestionado los atropellos que sufrieron reporteros que cubrían las incidencias del concierto del cantante canadiense Justin Bieber en el Estadio Olímpico, la noche del martes.
Se habla que un camarógrafo de Color Visión y un fotógrafo del portal Acento.com.do, fueron ultrajados por un fortachón, de la seguridad de Bieber,  que como "gata parida" hasta les rompió sus acreditaciones tratando de evitar que la prensa hiciera su trabajo.
Se habla que hasta a la coordinadora de prensa del concierto, Maribel Hernández, fue empujada por el sujeto cuando ella intentó hacerlo entrar en razón acerca de la labor de los fotógrafos en el show.
Esta historia la hemos visto repetir muchas veces, vienen las quejas en el momento y cuando se acerca otro concierto se olvidan las malas experiencias. 
Y es que aquí no nos damos a respetar. Si bien los artistas ponen sus reglas, ya es hora que nosotros como periodistas pongamos la nuestra.
Solo basta recordar que en el pasado show de Romeo en el mismo Olímpico, los fotógrafos fueron también impedidos de tomar imágenes, bajo la excusa que el cantante de origen dominicano lo había prohibido.
Algo que realmente nos sorprendio, conociendo uno la flexibilidad del artista y su equipo para que la prensa haga su trabajo libremente.
Luego nos enteramos que a un colega vinculado al productor local del show, se le había ocurrido montar un negocio de servicios fotográficos y tener él los derechos exclusivos de las imágenes que luego serían distribuidas a los medios por el reponsable de la presentación.
Es decir distribuirían las fotos que les convendrían, coartando la libertad de la prensa de capturar alguna situación que fuera de interés de la gente.
Asi sucedió con un fotógrafo de un periódico a quien unos guaremates de un bar de la capital lo zarandearon y le rompieron, pero el periodista que acompañaba en vez de solidararse con él se "confabuló" con los dueños lugar para dejar eso así. 
Entonces lo ocurrido con Justin Bieber y su cavernícola que le sirve de seguridad no es más que parte de un problema que es recurrente, en el que a veces como prensa somos cómplices ya sea por callarlo o tratar de justificar a los empresarios artísticos por unas boleticas.

1 comentarios:

genara dijo...

así es ello hacen su trabajo pero nosotros como periodista debemos hacer el nuestro, ya es hora de que dejemos de intimidarnos y no callar tales cosas ya que para eso estamos como cominicadores