Sobre el Casandra, Cervecería y Acroarte para llamar la atención


La carta de Eliseo Rivera (Checheo) a la Cervecerría Nacional Dominicana donde pone de manifiesto la inconformidad de la familia de Casandra Damirón con los derroteros por donde se encamina el premio Casandra, en cierto aspecto se parece a la lucha del 4% para la educación que se libra en la nación frente al gobierno.
Ello así porque en la misma se hace un reclamo de que con parte de los recursos que genera la publicidad de los premios Casandra sea creado un fondo de asistencia social destinado a los miembros de Acroarte, que son los que "se fajan" un año entero, participando en reuniones evaluativas, en asambleas, eligiendo lo ganadores del premio, mientras otros son los que reciben los beneficios directos de todo el dinero que se mueve en el evento.


Se ha estimado que la Cervecería, con el dinero que generan los nuevos copatrocinadores cubre la mitad de sus gastos en el premio. De ello se benefician los productores, los empresarios "busca artistas" extranjeros para premiarlos, los bailarines, los técnicos, el personal, todas las empresas involucradas, y naturalmente los diseñadores que se han hecho dueños de la alfombra roja.
Pero hay miembros de Acroarte tan tontos y tarados que no ven que la acción de los familiares de Casandra les conviene. Todos deberían parapetarse detrás de Checheo, quien a la claras está procurando un trato de mayor equidad para la asociación que organiza el evento más importante que tiene la Cervecería (por encima del Festival de Música Latina), el de mayor "rating" de la televisión, y que sin embargo al final lo que consechan son las críticas, los ataques, las descalificaciones, mientras otros son los que se quedan con "el gallo".

No somos contrarios a la Cervecería Nacional Dominicana, y reconocemos que es una empresa comercial que como tal ha hecho siempre grandes aportes en diferentes campos.
Pero eso no quita que tengamos que cegarnos ante ella y que dejemos de ahondar en aspectos que todos deben conocer, si queremos ser transparentes. Es claro que no somos de los que solo quieren ver la realidad a través del cristal de una botella "verde" de cerveza, talvez por conveniencia. Por ello "nos la jugamos" al decir lo que decimos, sin medir consecuencias.
Se quiere vender la idea de que con patrocinar el Casandra la Cervecería le está haciendo una concesión, un favor, a la Asociación de Cronistas de Arte, por lo cual todo el vivo en la entidad debería plegarse y hasta arrodillarse ante sus mandatos y designios.
El arte dominicano también debería postrarse ante esta empresa, y las cosas no son así.
Los beneficios a nivel de imagen y de proyección que alcanzan sus marcas con el evento son incalculables, y ese es un aspecto que no se puede ignorar. Hay que despejar la idea de que solo se presta una ayuda con el auspicio que se le da al premio, sin parar mientes en los beneficios tangibles e intangibles que se derivan a la explotación comercial de un nombre y un premio que se han convertido en una marca en el mercado.
La Cervecería Nacional Dominicana anteriormente era la única empresa patrocinadora de los premios Casandra.
Pero de un tiempo a la fecha ha hecho una apertura, permitiendo el copatrocinio de otras empresas, que cada añó aumentan su presencia en la transmisión de televisión.
Esta vez había en la parrilla 18 "spots" anunciandose en el Casandra, algunos de ellos en comerciales especiales hechos para la ocasión. O sea, una especie de "super bowl", guardando las diferencias...
Se calcula que esos anunciantes sumaban en auspicio económico el 50% de la inversión que la empresa hace en el Casandra.
Es decir que si la Cervecería se gasta 30 millones en el Casandra, con la publicidad de los co-patrocinadores reduce esa inversión a la mitad.
Si de 30 millones que invierte en la producción, 15 se lo dan los co-patrocinadores, estamos hablando de un beneficio apreciable que bien vale la pena, porque lo que consigue con 30 le sale a la empresa por 15. Una operación de simple matemática.
Siempre se ha visto que con el auspicio al Casandra la Cervecería Nacional Dominicana está haciendo un gran aporte "al arte y la cultura".
Eso es lo que se ve y se vende hasta en los anuncios institucionales que se hace en los medios. Es la parte hermosa de la historia que todos debemos celebrar.
Tienen una bien ganada imagen de una empresa paternalista que hace grandes aportes al país, lo que en el fondo no es más que una manera de compensar lo que se deriva de la comercialización masiva de un producto al cual hay que etiquetarle la advertencia de que es "dañino para la salud."
Por Joseph Cáceres